La Copa del Mundo de Norteamérica 2026 entregó su primer gran impacto en el Grupo K. En el estadio de Houston, la Selección de Portugal decepcionó en las expectativas y sufrió un inesperado empate 1-1 frente a la República Democrática del Congo, un resultado condicionado por el opaco nivel de su máxima figura y capitán.
Las cosas habían comenzado de la mejor manera para los dirigidos por Roberto Martínez. Apenas se jugaban 6 minutos del primer tiempo cuando el juvenil João Neves —quien terminó siendo elegido como la gran figura del encuentro por su despliegue— rompió el cero con un certero remate. Sin embargo, pese a sostener un abrumador 75% de la posesión a su favor, el conjunto europeo careció por completo de profundidad y frescura para sentenciar la historia.
El seleccionado congoleño resistió con inteligencia y aprovechó las licencias de la defensa lusa. En el cierre de la primera mitad, a los 45+5 minutos, Yoane Wissa capitalizó una desatención en el área para vencer a Diogo Costa y sellar la paridad definitiva, desatando la euforia africana con un gol histórico.
La imagen de la frustración portuguesa quedó retratada en los gestos de Cristiano Ronaldo, quien completó un partido sumamente opaco y desconectado del circuito ofensivo. El capitán luso estuvo completamente aislado y registró apenas 25 toques de balón en todo el encuentro, firmando la segunda marca más baja de toda su carrera en un partido mundialista como titular. Para dimensionar su falta de participación en el circuito, intervino menos veces que su propio arquero, Diogo Costa, quien sumó 37 pases en un equipo que dominó la pelota casi todo el tiempo.
Durante los 90 minutos, el histórico delantero no generó ocasiones claras de peligro y se despidió del campo de juego sin registrar un solo remate directo hacia el arco rival. Con este flojo estreno, el atacante extendió su cuenta negativa a cinco partidos consecutivos sin convertir goles en Mundiales, igualando la peor racha de sequía de toda su trayectoria con la camiseta de su país en este torneo.
Con este paso en falso, el panorama en la zona se vuelve cuesta arriba en el arranque, teniendo en cuenta que Colombia lidera el grupo tras vencer 3-1 a Uzbekistán. De todos modos, al tratarse de la jornada inicial de la competencia, Portugal todavía dispone de dos compromisos clave para corregir el rumbo, recuperar la sintonía futbolística de sus individualidades y revalidar su condición de aspirante a la corona. El próximo desafío de los lusos será el martes 23 de junio, cuando busquen una victoria obligada para encaminar la clasificación.
