El fuego ya consumió unas 42.000 hectáreas en el suroeste de Francia y se encuentra a unos 15 kilómetros de Burdeos. Mientras tanto, España enfrenta nuevos focos activos y miles de personas continúan fuera de sus hogares.
Los incendios forestales que afectan a Francia y España continúan avanzando y mantienen en alerta a las autoridades. En Francia, uno de los focos más importantes ya devastó alrededor de 42.000 hectáreas en la región de Gironda y se ubica a unos 15 kilómetros de la ciudad de Burdeos.

El alcalde de Burdeos, Thomas Cazenave, aseguró que no está prevista una evacuación de la ciudad, ya que el fuego permanece al sur del área metropolitana y, por el momento, no avanza hacia la capital regional.
Sin embargo, la situación sigue siendo crítica en otras zonas francesas. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, informó que los incendios permanecen activos en Gironda, Las Landas y Var, donde miles de bomberos, junto con militares y fuerzas de seguridad, trabajan para contener las llamas. Como consecuencia, permanecen cortadas importantes rutas y suspendidos servicios ferroviarios al sur de Burdeos.

En España, el panorama tampoco mejora. Un nuevo incendio declarado en la provincia de Castellón obligó a evacuar al menos 15.000 personas, mientras que las autoridades reconocieron que el fuego se encuentra “fuera de capacidad de extinción”.
Además, los incendios que afectan las provincias de Madrid, Ávila y Toledo ya arrasaron unas 25.000 hectáreas y provocaron la evacuación de aproximadamente 60.000 habitantes.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó la situación como “dramática” y advirtió que aún quedan “horas complejas” en la lucha contra el fuego. También remarcó la necesidad de reforzar la respuesta frente a este tipo de emergencias climáticas.
En total, más de 325.000 personas fueron evacuadas entre Francia y España debido a los incendios, considerados entre los más graves registrados en Europa durante este año.