El Gobierno de Córdoba destinó $4.500 millones para atender los anegamientos registrados a comienzos de año y prevé otros $3.500 millones para afrontar eventuales contingencias climáticas durante lo que resta de 2026, en un escenario marcado por la continuidad del fenómeno climático El Niño.
Las tareas apuntan principalmente a mejorar el escurrimiento del agua y reducir el riesgo de anegamientos en la red vial rural. Para eso, se asignaron más de $850 millones para obras en alcantarillas, desagües y cunetas, mientras que otros $1.300 millones serán ejecutados por las regionales de los Consorcios Camineros para reparar y mantener esa infraestructura.

Como parte del esquema preventivo, los consorcios camineros fueron notificados para realizar tareas de limpieza y puesta a punto de cunetas, alcantarillas y desagües. Los trabajos son supervisados por inspectores regionales, especialmente en sectores considerados de mayor riesgo ante lluvias intensas.
Además, ya se avanzó con el enarenado de más de 700 kilómetros de caminos rurales: 200 kilómetros a través del Consorcio Caminero Único y otros 500 mediante expedientes de mejoramiento de los consorcios camineros. El este provincial tendrá especial atención por su mayor vulnerabilidad hídrica.
Desde la Provincia también recordaron la importancia de no arrojar residuos en alcantarillas y desagües y recomendaron evitar la circulación por caminos rurales no pavimentados durante los días de lluvia, salvo para servicios esenciales como el transporte de leche, transporte escolar y ambulancias. El incumplimiento puede derivar en sanciones.
El objetivo es reducir el impacto de las precipitaciones, sostener la transitabilidad de los caminos y garantizar la conexión de las comunidades rurales y el traslado de la producción agropecuaria.