La tarifa de EPEC acumuló un aumento del 44,43% entre enero y octubre de 2026, y el principal componente detrás de esa suba fueron los incrementos definidos a nivel nacional en el precio mayorista de la electricidad.
Según el cuadro de evolución tarifaria del período, los ajustes vinculados al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) tuvieron una incidencia acumulada del 29,83% sobre la tarifa final, mientras que el componente provincial correspondiente al Valor Agregado de Distribución (VAD) representó un 11,25% promedio global de la empresa.
En otras palabras, el impacto acumulado de los ajustes del componente nacional fue aproximadamente 2,65 veces mayor que el correspondiente a la distribución provincial.
El componente mayorista incluye la compra de energía y potencia, el transporte y otros cargos necesarios para abastecer a los usuarios. Sus precios son determinados por la Secretaría de Energía de la Nación y luego trasladados a las tarifas de las distribuidoras.
El VAD, en cambio, corresponde al servicio de distribución de EPEC e incluye los costos de operación y mantenimiento necesarios para llevar la electricidad a hogares, comercios e industrias.
Uno de los momentos de mayor diferencia se registró en mayo, cuando el componente mayorista tuvo un impacto del 8,67% sobre la tarifa final, frente al 1,02% del VAD. En febrero, la relación fue de 6,79% contra 0,83%.
El comportamiento, sin embargo, no fue uniforme durante todo el período. En enero y junio el componente mayorista registró bajas y en octubre no tuvo modificaciones. Ese mes, la tarifa final aumentó 0,86%, exclusivamente por el componente de distribución.
Los porcentajes acumulados de MEM y VAD no se suman directamente, ya que los ajustes se aplican de manera sucesiva. Además, el acumulado del VAD contempla una variación correspondiente a la Fórmula de Actualización Mensual (FAM) de diciembre de 2025, aplicada en enero de 2026.
Así, detrás del 44,43% de aumento acumulado de la tarifa final, los números muestran una incidencia considerablemente mayor de los costos vinculados al mercado eléctrico nacional que de los ajustes propios de la distribución provincial.