La goleada de la Selección Argentina por 3 a 0 frente a Argelia dejó una imagen que recorrió el mundo: Lionel Messi llorando después de convertir el primer gol del partido.
La escena sorprendió a hinchas, periodistas y hasta a sus propios compañeros. En una noche histórica, en la que el capitán argentino marcó un triplete, alcanzó los 16 goles en Copas del Mundo e igualó el récord del alemán Miroslav Klose, la emoción pareció desbordarlo apenas abrió el marcador.
Sin embargo, una vez finalizado el encuentro, Messi aclaró que las lágrimas no estuvieron relacionadas con el fútbol ni con las marcas alcanzadas.
“Las lágrimas fueron por una cuestión totalmente ajena a lo deportivo. Pasé unos días difíciles, complicados”, explicó el rosarino, quien además agradeció el acompañamiento de sus compañeros, el cuerpo técnico y toda la delegación argentina durante ese momento personal.
Aunque el capitán no brindó mayores precisiones, distintas publicaciones señalaron que la preocupación estaría vinculada a la salud de su padre, Jorge Messi, una situación que su entorno sigue de cerca desde hace varios meses. No obstante, la familia ha mantenido reserva sobre el tema y no difundió información oficial al respecto.