A cinco días del crimen, la investigación busca reconstruir qué ocurrió dentro de la vivienda de Resistencia donde Julián Álvarez Guardia recibió la puñalada que le provocó la muerte.
A cinco días del crimen de Julián Álvarez Guardia, el joven de 29 años que murió tras recibir una puñalada en el tórax en Resistencia, la principal incógnita para los investigadores sigue siendo qué ocurrió durante los minutos previos al ataque. “Hubo una pelea, yo me defendí y reaccioné”, habría reconocido su pareja, Victoria Cantero, de 25 años, detenida e imputada por homicidio agravado por el vínculo.
Para intentar responder esa pregunta, el procurador general del Chaco, Jorge Canteros, resolvió conformar un Equipo Fiscal Especial, integrado por los fiscales Ana González de Pacce y Martín Bogado, que desde esta semana concentra la investigación.
Hasta el momento, lo que se sabe es que la pareja comenzó la noche del sábado en el boliche Conejo Negro, donde fueron vistos por distintas personas. Según pudo saber Infobae, hay testigos que indican que ambos habrían consumido alcohol y mantuvieron una discusión que los llevó a salir en varias oportunidades al patio del local. “Salían, discutían y volvían a entrar”, resumió una fuente del caso.
Una de esas reconstrucciones indica que la discusión comenzó en la cama, donde la pareja habría forcejeado antes de desplazarse por distintos sectores de la casa, hasta que ella “manoteó el cuchillo” y se lo clavó. La otra sostiene que, al regresar del after, ambos se detuvieron a comprar hamburguesas y que, tras un nuevo entredicho, la agresión ocurrió cuando Julián estaba sentado en el sillón.