El Gobierno británico rechazó el reclamo de soberanía del Presidente argentino y defendió el derecho a la autodeterminación de los isleños. También recordó el referéndum de 2013, en el que el 99,8% votó por continuar como Territorio Británico de Ultramar.
El Reino Unido respondió este viernes al discurso de Javier Milei por la cuestión Malvinas y ratificó su posición sobre la soberanía del archipiélago.

El secretario de Defensa británico, Wes Streeting, afirmó que las Islas Malvinas “son británicas” y aseguró que el compromiso del Reino Unido con el archipiélago es “absoluto e inquebrantable”. Sus declaraciones fueron realizadas luego de que Milei sostuviera que existen “vientos de cambio” favorables al reclamo argentino.
Streeting también cuestionó el mensaje del mandatario argentino y sostuvo que la situación responde, en su interpretación, a cuestiones de política interna argentina. “Las Malvinas son británicas porque los habitantes de las Malvinas eligen ser británicos”, afirmó.
El canciller británico, Ed Miliband, reforzó la postura de Londres y defendió el derecho de los habitantes de las islas a decidir su futuro.
“La postura del Reino Unido con respecto a las Islas Malvinas es inquebrantable”, afirmó Miliband, quien sostuvo que el derecho a la autodeterminación de los isleños “se basa en el derecho internacional” y que su Gobierno lo defenderá “con firmeza”.
La administración británica en las islas también recordó el referéndum realizado en 2013. Según informó, el 99,8% de los votantes eligió permanecer como Territorio Británico de Ultramar. Desde Londres señalaron además que la consulta fue observada internacionalmente y considerada libre y justa.
Durante su discurso del jueves por la noche, Milei sostuvo que el escenario internacional presenta nuevas condiciones para la posición argentina y afirmó: “En el mundo corren vientos de cambio favorables a nuestro reclamo”.
El Presidente también anunció que su Gobierno endurecerá las sanciones y penas contra empresas vinculadas a operaciones no autorizadas en las islas, particularmente frente a proyectos de explotación petrolera.
Además, anunció la creación de una base naval en Tierra del Fuego y volvió a rechazar que los habitantes de las islas puedan invocar el principio de autodeterminación.
El cruce vuelve a poner a Malvinas en el centro de la agenda diplomática entre Argentina y el Reino Unido.