La celebración de la Selección Argentina tras la victoria ante Inglaterra y la clasificación a la final del Mundial 2026 quedó envuelta en una fuerte polémica luego de que varios jugadores exhibieran una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” sobre el campo de juego. El gesto, que dio la vuelta al mundo, podría derivar en una investigación de la FIFA por tratarse de un mensaje considerado de carácter político por su reglamento.
La controversia escaló en las últimas horas cuando Nile Gardiner, exasesor de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, pidió públicamente que la FIFA sancione a la Selección e incluso reclamó que los futbolistas argentinos que juegan en la Premier League sean expulsados del fútbol inglés.
Sin embargo, el agente FIFA Guillermo Tofoni llevó tranquilidad al analizar el caso en declaraciones a La Voz del Interior. Según explicó, el escenario más probable es una multa económica para la AFA, ya que existen antecedentes de sanciones por mensajes políticos, pero consideró muy poco probable que haya castigos deportivos que afecten la final del domingo ante España.
La FIFA ya inició el análisis de lo ocurrido y será la Comisión Disciplinaria la que determine si corresponde alguna sanción. Mientras tanto, Argentina continúa enfocada en la gran final, a la espera de una resolución que, según los especialistas, difícilmente altere el desarrollo del partido decisivo.
