La medida fue dispuesta por el fiscal de instrucción Raúl Garzón y ejecutada por personal policial. Palmero quedó imputada por encubrimiento doblemente agravado, y con su detención ya son cuatro las personas privadas de la libertad en el expediente.
De acuerdo con la hipótesis que maneja el Ministerio Público Fiscal, la mujer habría tenido un rol activo en maniobras destinadas a ocultar evidencia y obstaculizar la investigación en las horas posteriores al crimen. Los investigadores sostienen que su accionar habría estado orientado a favorecer la situación procesal del principal sospechoso.
La acusada residía en la vivienda de dos plantas ubicada en calle Del Campillo al 800, en barrio Cofico, donde la adolescente de 14 años habría ingresado la noche del sábado 23 de mayo y donde se produjo el hecho que se investiga.
En paralelo, la querella que representa a Gabriel Vega, padre de la víctima, había puesto el foco en el entorno del acusado, al considerar poco creíble que los convivientes del domicilio desconocieran lo ocurrido dentro de la propiedad.