El régimen iraní dijo que apuntó este jueves contra la base de las tropas norteamericanas en Al Minhad, en una escalada que abarca también a Kuwait, Jordania, Bahréin e Irak
El ejército iraní bombardeó instalaciones militares estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Kuwait el jueves, en una escalada que amplía el frente de hostilidades en el Golfo Pérsico y se produce pese a las amenazas del presidente Donald Trump de responder con nuevos ataques. Teherán ya había reconocido el golpe contra Kuwait, pero la confirmación del ataque a la base aérea de Al Minhad, en Emiratos Árabes Unidos, marcó una expansión de la ofensiva. En un comunicado difundido por la televisión estatal, el ejército iraní detalló que misiles y drones alcanzaron los sistemas de radar estadounidenses en esa instalación emiratí, sumando así un nuevo país a la lista de territorios donde Teherán abrió fuego contra presencia militar norteamericana.
En cuanto a Kuwait, las fuerzas armadas iraníes afirmaron haber atacado la base aérea de Ahmad al Jaber, con misiles y drones dirigidos contra sistemas de comunicación por satélite, depósitos de equipos y hangares de aviones de combate. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Kuwait calificó los ataques de “amenaza directa a su seguridad y estabilidad, y a la seguridad de sus ciudadanos y residentes”, además de una “grave violación del derecho internacional”.
La ofensiva del jueves forma parte de una respuesta iraní que abarcó Jordania, Bahréin, Irak —particularmente su región autónoma del Kurdistán— y los dos países del Golfo ya mencionados. El jefe de seguridad iraní, Mohsen Rezaei, advirtió a Washington que Teherán había adoptado una “nueva estrategia” en el conflicto, una que, en sus palabras, “destruirá sus cimientos”.
La última ronda de combates se inició el domingo cuando Estados Unidos atacó objetivos en Irán, los primeros strikes conocidos en varias semanas, con el argumento de impedir que Teherán colocara minas marítimas en el Estrecho de Ormuz. Washington reconoció al menos 19 muertos iraníes a raíz de esos bombardeos. La respuesta de Irán no tardó: ese mismo domingo golpeó bases de tropas estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos, escalada que esta semana se extendió a Kuwait.
En ese escenario de escalada regional, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, advirtió que su país está preparado para responder “con gran fuerza” si Irán lo ataca durante las festividades judías de alto voltaje, que comienzan a mediados de septiembre. “Por ahora nos atacan en toda la región excepto a nosotros”, dijo Katz en una conferencia organizada por medios israelíes.