El pedido es uno solo: que el gobierno de Estados Unidos respalde un esfuerzo internacional para desarrollar las herramientas técnicas y de gobernanza necesarias para pautar de manera deliberada la frontera del desarrollo automatizado de la IA.
Lo que el texto no pide importa tanto como lo que pide. No reclama una pausa. No propone detener ningún proyecto en curso. Sostiene que la industria, los gobiernos y la sociedad podrían necesitar la opción de ganar tiempo para atender riesgos, desarrollar medidas de seguridad y reforzar la supervisión, y que hoy esa opción no existe porque nadie construyó los instrumentos para ejercerla. El argumento central es de coordinación. Cada empresa y cada país está bajo una presión competitiva intensa para no reducir esa aceleración por su cuenta, dice el documento. Nadie frena solo sin perder terreno.
En la lista aparecen Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, y cuatro cofundadores de esa empresa: Jared Kaplan, Jack Clark, Chris Olah y Benjamin Mann. También Jakub Pachocki, jefe de ciencia de OpenAI, y Mark Chen, director de investigación de la misma compañía. Del lado de Google están Shane Legg, cofundador de DeepMind, y Anca Dragan, vicepresidenta de seguridad y alineamiento de IA. Por Meta, el jefe de ciencia Shengjia Zhao y la vicepresidenta de investigación de IA Dawn Song. Cierra la nómina un nombre que no pertenece a ninguno de los cuatro laboratorios grandes: Ilya Sutskever, cofundador de OpenAI y hoy director ejecutivo de Safe Superintelligence.