El oficialismo intensificó las negociaciones en el Senado para conseguir los votos necesarios y avanzar con la reforma de la Ley de Tierras, uno de los proyectos centrales de su agenda legislativa.
Entre las modificaciones que analiza el Gobierno está la de mantener un límite a la compra de tierras rurales por parte de extranjeros, elevándolo del 15% al 25%, en lugar de eliminarlo por completo, como planteaba el proyecto original.
La iniciativa forma parte del paquete denominado “Inviolabilidad de la Propiedad Privada” y será debatida esta semana en una sesión clave del Senado, donde el oficialismo aún busca reunir los apoyos necesarios para su aprobación.