“Que se olviden, aquí no volverán a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno y atrapar el poder“

El mandatario, de 80 años, gobierna Nicaragua desde 2007, tras haber ejercido previamente la Presidencia durante la década de 1980. Desde su regreso al poder fue reelegido en procesos cuestionados por organismos internacionales y actualmente comparte el Ejecutivo con su esposa, Rosario Murillo, quien ocupa el cargo de copresidenta.
Nicaragua debía celebrar elecciones generales en noviembre de este año, pero una reforma constitucional aprobada hace más de un año amplió el mandato presidencial de cinco a seis años. Como consecuencia, los próximos comicios quedaron previstos para noviembre de 2027.
Durante su discurso, Ortega acusó a la oposición exiliada de organizarse con apoyo de Estados Unidos para intentar regresar al poder mediante futuras elecciones. “Aquí se acabó la historia de que los partidos puestos por los yanquis volverán a llegar al gobierno, jamás, jamás, jamás“, sostuvo ante miles de simpatizantes.
Las declaraciones se producen en un escenario de fuertes críticas internacionales por la situación institucional del país. Desde las protestas de 2018, cuya represión dejó más de 300 muertos, según datos de la ONU, el Gobierno intensificó la persecución contra dirigentes opositores, periodistas, religiosos e intelectuales críticos.
En febrero de 2025 entró en vigor una reforma constitucional que eliminó la independencia entre los poderes del Estado y consolidó el control político de Ortega y Murillo sobre las instituciones.