El presidente de la entidad llamó a un cónclave en Marruecos para evaluar los pasos a seguir en el medio de la agitación por el rechazo al proyecto de apertura a capitales privados
Gianni Infantino convocó este miércoles a los principales directivos de la FIFA a una reunión de crisis en Rabat, Marruecos, luego de que el fracasado plan de privatización parcial de sus torneos desatara una ola de rechazos internos y externos que puso en jaque su continuidad al frente del organismo.
La convocatoria, confirmada por la agencia PA Media y difundida por EFE, se produjo en un contexto de agitación institucional sin precedentes recientes para la federación. El encuentro reunirá al secretario general Mattias Grafström, al jefe de gabinete Daniel O’Toole, al director jurídico Emilio García Silvero, al responsable de federaciones miembro Elkhan Mammadov, a la directora de Recursos Humanos Kimberly Morris, al director de medios Bryan Swanson y al director de comunicaciones David Farrelly.
El detonante de la crisis fue el proyecto denominado FIFA Forward Enterprise (FFE), una empresa que habría gestionado los aspectos comerciales y operativos de los torneos de la FIFA, incluidos el Mundial de Clubes 2029 y el Mundial 2030. El aspecto más polémico del plan era la venta del 20% del FFE a inversores privados. Los detalles del proyecto se conocieron el 28 de julio a través de artículos publicados por The Times y el Financial Times, antes de que la propia FIFA los confirmara oficialmente.
La propuesta fue rechazada de forma categórica por la UEFA, la CONCACAF y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC). La UEFA fue más allá y amenazó con boicotear todas las competiciones de la FIFA, incluido el Mundial, si el plan no se abandonaba. La reserva mostrada por la Conmebol terminó de enterrar el plan. Ante la presión, Infantino se vio obligado a retirar la iniciativa.
El abandono del proyecto no logró, sin embargo, apaciguar las aguas. La UEFA declaró públicamente que había “perdido la confianza” en Infantino, y desde entonces varias de sus federaciones miembro, entre ellas las de Inglaterra y Gales, retiraron formalmente su respaldo al presidente suizo-italiano para una eventual reelección en 2027. A ese frente se sumó Jordania, cuyo gobierno denunció que Infantino había ofrecido dinero a cambio de apoyo político, una práctica que calificó de “chantaje”.