La escritora argentina describió la soledad que vivió tras su cancelación y destacó que el autor irlandés, la gran figura del festival literario de Granada, renunció como gesto de repudio
La escritora argentina Ariana Harwicz describió la soledad que vivió tras ser excluida del Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades Cultur Alh de Granada y apuntó a una paradoja que define el episodio: fueron escritoras feministas las que la señalaron, y fue un hombre —el irlandés John Banville— quien dio un paso al frente. “Lamento que escritoras feministas invitadas al festival me hayan señalado y que haya sido un hombre, Banville, quien se solidarizó conmigo”, dijo en declaraciones a El País.
Harwicz iba a participar el 26 de septiembre en una charla tituladaOponerse al mundo, junto al escritor Jesús Ortega, en laPlaza de las Pasiegasde Granada. Pero a dos días del inicio del evento —previsto del 21 al 27 de septiembre—, las directoras del festival, la catedrática Ana Gallego Cuiñas y la editora Patricia Escalona, le comunicaron que había sido retirada del programa. La decisión llegó tras una carta de la Red Universitaria por Palestina de Granada y la presión de lectores y clubes participantes. La organización alegó que la presencia de Harwicz era “difícilmente conciliable” con los compromisos institucionales de la Universidad de Granada respecto a Gaza. “Me desprogramaron a último momento. Cedieron a la presión de militantes. Cedieron al terror”, escribió la autora en su cuenta de X. Cuando manifestó su disposición a asistir de todas formas —aun con protestas en la plaza—, le respondieron que su presencia podría volverse peligrosa.
La solidaridad que Harwicz reconoció provino de una dirección inesperada. John Banville —Premio Booker y Premio Princesa de Asturias, figura central del festival— anunció que declinaba su invitación. El escritor irlandés tenía prevista su charla con la profesora Pilar Villar, titular de Literatura Inglesa e Irlandesa, este domingo por la noche. Bajo el título En busca de la frase perfecta, ese encuentro debía servir como acto de clausura del festival. Banville canceló su participación. Harwicz, en la entrevista, reconoció que tampoco se comunicó con él: “No, y él no ha querido hacer declaraciones pero sus actos hablan por sí mismos”.
El episodio tomó otro cariz cuando siete participantes del festival —entre ellas Rita Laura Segato, Lina Meruane, Sabina Urraca, Gabriela Wiener, María Fernanda Ampuero, Brenda Navarro y Ángelo Néstore— publicaron en Instagram un texto en respaldo a la exclusión. Sostuvieron que Harwicz había negado la existencia del genocidio en Gaza y descalificado a quienes denuncian las acciones del Estado de Israel. Fue ese señalamiento el que Harwicz subrayó con mayor amargura en su balance de los hechos. “Cuando empiezan las expulsiones se atraviesa un gran miedo, no solo por parte del expulsado, sino también de los demás. Sientes una gran soledad y temes que devuelvan tus libros, tu editorial no responda, dejes de ser invitada”, afirmó la escritora. Y añadió que la Universidad de Granada “no la protegió”.