Jornadas laborales adelantadas a la madrugada, hidratación constante y paseos restringidos a vehículos con aire acondicionado sintetizan la rutina de quienes habitan o recorren este territorio protegidos por el Servicio de Parques Nacionales
El Valle de la Muerte es una extensa depresión desértica situada en el sureste de California, cerca de la frontera con Nevada, en Estados Unidos. Forma parte del Parque Nacional del Valle de la Muerte, un área protegida de más de 13.000 kilómetros cuadrados que abarca cuencas salinas, dunas, cañones, montañas y zonas de alta montaña. Dentro de sus límites se encuentra Badwater Basin, a unos 86 metros bajo el nivel del mar, el punto más bajo de América del Norte.
El paisaje se originó a partir de movimientos de fallas geológicas que hundieron el terreno entre cordilleras elevadas, como las montañas Panamint y las Black Mountains. Esa configuración, sumada a su baja altitud, la escasez de lluvias y el aire seco, favorece condiciones térmicas excepcionales.
Durante el verano, las temperaturas máximas promedio rondan los 47 °C y las noches pueden mantenerse por encima de los 32 °C. Pese a esas condiciones, el parque alberga especies adaptadas al desierto, manantiales, salinas y comunidades humanas vinculadas a Furnace Creek.
El Parque Nacional del Valle de la Muerte concentra algunas de las condiciones climáticas más extremas de Estados Unidos y el mundo. Durante el verano, las máximas promedio rondan los 47 °C (117 °F) y las mínimas nocturnas pueden mantenerse cerca de los 32 °C (90 °F). En ese entorno, los desplazamientos, las jornadas laborales y hasta las actividades cotidianas dependen de la temperatura.
La mayoría de quienes viven y trabajan dentro o cerca del parque se concentra en Furnace Creek, una pequeña localidad situada en una cuenca a unos 85 metros bajo el nivel del mar. Brandi Stewart, integrante del equipo de comunicaciones del parque, explicó a la BBC que la transpiración puede evaporarse tan rápido que apenas se percibe en la piel. Durante los meses de mayor calor, gran parte de la vida transcurre bajo techo o en vehículos con aire acondicionado.
El suministro eléctrico resulta determinante para los residentes. Un corte de energía puede dejar sin refrigeración a viviendas y comercios justo cuando la temperatura exterior alcanza sus niveles más altos. Algunas personas aprovechan las horas de la madrugada para realizar tareas al aire libre, mientras que otras se trasladan a zonas de mayor altitud, donde el ambiente suele ser menos caluroso.
La adaptación también condiciona la actividad laboral. Jason Heser, trabajador del campo de golf de Furnace Creek, contó a la BBC que su turno comienza antes de las 5:00 y que, en los días de calor intenso, puede adelantarse a las 4:00. Incluso a esa hora, las temperaturas pueden ubicarse entre 37,7 °C y 40,5 °C. Las tareas físicas se concentran antes del mediodía, cuando la exposición se vuelve más riesgosa.
Para los visitantes, el Servicio de Parques Nacionales recomienda evitar caminatas por el valle y las zonas bajas durante el verano. La entidad aconseja limitar los recorridos a carreteras pavimentadas, permanecer cerca del vehículo con aire acondicionado y reservar las actividades al aire libre para el amanecer o las zonas de montaña. El parque advierte que una avería mecánica puede convertirse en una emergencia, ya que la asistencia puede tardar horas en llegar.