La fundadora de Diabla repasó cómo una búsqueda personal por mejorar su salud derivó en la creación de una marca de suplementos y alimentos funcionales.
Delfina Ferro, fundadora de Diabla, repasó el proceso personal que la llevó a transformar su búsqueda de bienestar en un emprendimiento de suplementos y alimentos funcionales. A partir del diagnóstico de hipotiroidismo que recibió a los 16 años y de años de cansancio extremo, restricciones alimentarias y malestar, contó cómo modificó su alimentación y sus hábitos y comenzó a cambiar la relación consigo misma. Ese recorrido dio origen a Diabla, que lanzó su primer producto, Supergreens, en 2023 y cuyo stock inicial se agotó en apenas seis minutos.
Además, habló sobre emprender, liderar y aprender a pedir ayuda, explicó cómo organiza su tiempo y cómo decide qué oportunidades aceptar. Reflexionó sobre la importancia de cumplir con aquello que uno se promete para construir confianza en uno mismo y contó el difícil momento laboral que atravesó cuando fue estafada, una situación que la llevó a replantearse si quería continuar al frente de la compañía. El episodio completo puede escucharse en Spotify y YouTube.
Diabla es una marca argentina de alimentos y suplementos que, en tres años, logró posicionarse en el mercado del bienestar y cuenta con más de 200 puntos de venta. Su primer producto, Supergreens, tuvo un lanzamiento que superó las expectativas de la empresa y se convirtió en uno de sus principales hitos. La compañía nació a partir de la experiencia personal de Ferro y con el objetivo de desarrollar soluciones simples que permitan incorporar hábitos saludables a la vida cotidiana.
—Te voy a despedir con la última pregunta que le hago a todos los invitados que pasan por acá: que nos dejes algo que en el último tiempo te haya gustado, emocionado, sorprendido o dejado pensando. Puede ser lo que quieras, lo que sientas que te gustaría dejar como último mensaje.
—Me parece que lo más importante que tenemos, y quiero repetírselo a todo el mundo ahora, es que no se comparen con la vida del resto. Estamos todos, nuestra generación, tan pegados al teléfono, y lo veo hasta en gente cercana: querer ser como otra persona, querer la vida de otro. Me parece que lo más importante es entender que lo que ves en una red son los 30 mejores segundos de la vida de esa persona, y que es fundamental identificar cuáles son los beneficios de la vida que tenés hoy, qué disfrutás de ella, y aferrarte fuerte a eso. Creo que muchas veces, cuando corremos la persiana y vemos la realidad de la vida de una persona, no cambiaríamos nuestra realidad por la de ella. Es importante poder estar en paz con las cosas que uno tiene y con cómo uno vive.