La Selección Argentina volvió este lunes 20 de julio al país, tras consagrarse subcampeona del Mundial 2026 y recibió una cálida bienvenida en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde cientos de hinchas desafiaron la intensa lluvia para saludar al plantel.
El vuelo de Aerolíneas Argentinas aterrizó pasadas las 18 y, al descender del avión, la delegación fue recibida con un acto protocolar que incluyó una alfombra roja y la participación de una banda musical que interpretó algunos de los cánticos que acompañaron al equipo durante la Copa del Mundo.
Los primeros en bajar fueron el director técnico Lionel Scaloni y el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia. Detrás de ellos descendieron los futbolistas, encabezados por Nicolás Otamendi, uno de los referentes del plantel.
No todos los integrantes de la delegación regresaron al país. Entre las ausencias más destacadas estuvieron Lionel Messi y Rodrigo De Paul, quienes permanecieron en el exterior junto a otros cuatro jugadores.
Entre quienes sí arribaron se encontraban Emiliano “Dibu” Martínez, Alexis Mac Allister, Lautaro Martínez, Cristian “Cuti” Romero, Enzo Fernández, Lisandro Martínez, Leandro Paredes, Nicolás Tagliafico, Gonzalo Montiel, Nahuel Molina, Giovani Lo Celso, Exequiel Palacios, Giuliano Simeone y José López.
Luego de la recepción oficial, los jugadores abordaron un micro descapotable para trasladarse hasta el predio de la AFA en Ezeiza, donde fueron acompañados durante parte del recorrido por una multitud de simpatizantes que, pese al mal tiempo, se acercó para agradecerles el esfuerzo realizado en el certamen.
Los vehículos, especialmente ploteados para la ocasión, lucían la leyenda “Bienvenida, Selección Argentina” junto a un mensaje de reconocimiento al plantel por “dejarlo todo” durante el Mundial.
Si bien el equipo no logró retener el título tras caer en la final frente a España, el recibimiento reflejó el reconocimiento de los hinchas hacia un plantel que volvió a ubicarse entre los mejores del mundo y disputó una nueva final mundialista.