La inseguridad volvió a instalarse como una de las principales preocupaciones de los comerciantes de Alta Gracia. En calle Butori, al menos seis negocios fueron blanco de robos en las últimas semanas, según denuncian vecinos y propietarios, quienes aseguran que la situación se volvió insostenible.

Entre los comercios afectados se encuentran una pollería, un complejo de canchas y un local gastronímico. En los distintos episodios, los delincuentes provocaron daños en los ingresos y se llevaron dinero, mercadería, herramientas de trabajo y otros elementos de valor.
“No se puede vivir más así”, expresó una de las comerciantes afectadas. Otra relató que, por miedo a sufrir un nuevo hecho de inseguridad, decidió pasar las noches dentro de su local para intentar evitar otro robo. “Ya dormimos en los negocios por miedo”, resumió.
Las víctimas sostienen que algunas cámaras de seguridad habrían registrado a una persona con características similares en distintos hechos, aunque será la investigación judicial la que determine si efectivamente se trata del mismo autor.
Ante la repetición de los robos, los comerciantes reclaman un refuerzo de los controles durante la madrugada. Afirman que las rejas, las alarmas y las cámaras ya no son suficientes para proteger sus emprendimientos y analizan conformar una comisión para presentar un pedido conjunto a las autoridades policiales.
La situación cobra mayor relevancia en un contexto de cambios dentro de la fuerza. Días atrás asumió como nuevo director de la Departamental Santa María el comisario Roque Carabajal, quien hasta el momento no ha realizado declaraciones públicas sobre la problemática de la inseguridad en la ciudad.
Mientras los hechos continúan acumulándose, los comerciantes esperan una respuesta concreta de la Policía y un incremento de la presencia preventiva en uno de los sectores comerciales que hoy vive con temor cada noche.