En el marco de los festejos por el 25° aniversario de la Escuela Julio Barrientos, Gloria Gramajo de Barrientos, viuda del exintendente fallecido en un accidente de tránsito en 1997 mientras se encontraba en funciones, compartió un emotivo mensaje cargado de recuerdos y orgullo.

Visiblemente conmovida, aseguró que cada aniversario de la institución revive una mezcla de emociones. “Se mueven todos los sentimientos en este acto. Es un festejo porque es un honor que la escuela lleve el nombre de Julio y eso nos pone muy orgullosos”, expresó.
Gloria recordó que fue la propia comunidad del barrio la que eligió que la escuela llevara el nombre de Julio Barrientos, un reconocimiento que, según destacó, refleja el compromiso que él tuvo durante toda su vida con la educación y la salud pública.
“Él siempre luchó por la educación y la salud, que fueron prioridades para él”, afirmó.
Además, destacó el crecimiento de la institución a lo largo de estos 25 años. “Vimos crecer esta escuela”, dijo con emoción, al recordar el camino recorrido desde sus comienzos hasta convertirse en un espacio de referencia para cientos de familias.
Lejos de alejarse de la vocación que compartía con su esposo, Gloria continúa vinculada a la enseñanza. Actualmente brinda clases particulares en su casa para niños que necesitan apoyo escolar, manteniendo vivo su compromiso con la educación y el acompañamiento de los más pequeños.
El acto aniversario no solo sirvió para celebrar un nuevo año de vida de la escuela, sino también para recordar el legado de Julio Barrientos y el impacto que su gestión y sus valores siguen teniendo en la comunidad de Alta Gracia.