Tras quedar segundo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva convocó a los millones de electores que no concurrieron a votar para que participen del balotaje del próximo 25 de octubre.
Lula calificó de “inesperado” el resultado de la primera vuelta y reconoció que esperaba imponerse sin necesidad de una segunda instancia. Ahora, su campaña buscará convencer a los votantes que no participaron de los comicios.
La primera vuelta registró una abstención del 21,08%, equivalente a unos 33,4 millones de electores, según datos del Tribunal Superior Electoral.
El balotaje enfrentará a Lula con Flávio Bolsonaro, quien obtuvo el primer lugar en la primera vuelta. La nueva votación se realizará el 25 de octubre.
De cara a la segunda vuelta, Lula planteó una campaña centrada en propuestas de desarrollo económico, recuperación de la industria, educación y fortalecimiento del sistema público de salud.