La resolución alcanza a quienes se encuentran en proceso de regularización y todavía no obtuvieron la residencia permanente
El Gobierno argentino dispuso que todas las personas extranjeras que no cuenten con residencia permanente deberán pagar por la atención en hospitales públicos en el país. La medida incluye a quienes poseen residencia precaria y se encuentran en proceso de regularización. El Ministerio de Salud confirmó que la resolución alcanza tanto a turistas como a quienes tramitan su documentación, lo que modifica la forma en que funcionaba la gratuidad del sistema sanitario argentino.
Desde la entrada en vigencia de la norma, los extranjeros que aún no obtuvieron la residencia permanente deben abonar los servicios médicos. Esto abarca tanto emergencias como consultas programadas. El cambio fue comunicado por autoridades nacionales y generó dudas sobre el alcance para quienes ya viven y trabajan en Argentina pero aún no completaron los trámites migratorios. Roberto Aruj, director del Instituto de Políticas de Migraciones y Asilo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF), analizó el impacto de la resolución. “Como todas estas medidas, son negativas para un país como la Argentina, que es tradicional e históricamente abierto a la migración”
Según explicó Aruj, el proceso para acceder a la residencia permanente requiere dos años de permanencia en Argentina. Durante ese periodo, la persona cuenta con un documento que acredita una residencia precaria, y sólo después puede solicitar la ciudadanía. El especialista realizó comparaciones con sistemas sanitarios de otros países. Aclaró que, en países donde la salud y la educación son públicas, “lo habitual es que una legislación le dé cobertura” a las personas que residen, trabajan y pagan impuestos, incluso si están en proceso de regularización.