La Guardia Revolucionaria afirmó que también murió personal técnico estadounidense en el ataque, en medio de una escalada que ya involucra a Jordania y Kuwait
Las autoridades de Irán anunciaron este jueves la destrucción de tres cazas F-35 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en un ataque contra una base estadounidense en Azraq, en el este de Jordania, en represalia por el bombardeo perpetrado contra la isla iraní de Qeshm, en el que murieron tres personas, entre ellas un niño.
La Guardia Revolucionaria de Irán indicó en un comunicado que el ataque tuvo como objetivo esa base específicamente por “alojar cazas F-35”, y precisó que se lanzaron varios misiles balísticos contra la pista de aterrizaje y varios hangares, según recogió la agencia de noticias Fars. “Se han destruido por completo estas tres aeronaves y se han provocado daños en otras tres”, señaló el cuerpo militar, que además afirmó que miembros del “personal técnico y de mantenimiento” también murieron en el ataque, aunque la parte estadounidense no había dado hasta el momento información sobre el hecho.
El anuncio se enmarca en una nueva escalada entre Washington y Teherán: Estados Unidos e Irán intercambiaron este jueves andanadas de misiles, en un patrón de ataques cruzados que volvió a instalarse tras una breve pausa que había alimentado esperanzas de una resolución diplomática.
El riesgo de un regreso a una guerra total resurgió con fuerza, con el conflicto amenazando con involucrar a más países de la región: Jordania informó que interceptó misiles iraníes por segundo día consecutivo, mientras que Kuwait reportó que un ataque en el norte de su territorio dejó una persona muerta.