El consumo de carne vacuna en Argentina registró su nivel más bajo en tres décadas, según un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA). Durante el primer semestre del año, el consumo se redujo un 11% en comparación con el mismo período de 2025.
De acuerdo con el relevamiento, el consumo aparente de carne vacuna alcanzó 1,02 millones de toneladas entre enero y junio, lo que representa una caída interanual del 11,5%.
En tanto, el promedio móvil de los últimos doce meses ubicó el consumo per cápita en 47 kilos por habitante al año, un 8,2% menos que en junio de 2025. La disminución equivale a una pérdida de 4,2 kilos por persona en términos anuales.
Desde la entidad señalaron que la baja responde principalmente al encarecimiento de la carne por encima de la inflación y a la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores.
En ese sentido, el rubro “Carnes y derivados” acumuló un incremento interanual del 45%, superando ampliamente la inflación general, que en el mismo período fue del 33,4%. Esta diferencia en la evolución de los precios, sumada al deterioro del ingreso real de las familias, impactó directamente en el consumo del mercado interno.
El informe de CICCRA refleja así un cambio en los hábitos de consumo de los argentinos, que cada vez destinan una mayor parte de sus ingresos a cubrir otros gastos esenciales y reducen la compra de uno de los alimentos históricamente más representativos de la mesa nacional.